Ojo con tu hija adolescente, seguramente sea muy consciente de que cuando ella era pequeña no estuviste todo lo presente que a ella le habría gustado, y ver como te vuelcas ahora con la peque y eres la madre que «ella no tuvo» le puede hacer más daño y generarle malos sentimientos hacia tí y la peque.
Te recomiendo trabajar ese apego ansioso que tienes para que poco a poco vayas pudiendo coger confianza y dejar a peque con otras personas (sean tus suegros, el padre o quien tú elijas) y aproveches esos ratitos para reforzar tu relación con la mayor y vea que su madre sigue ahí, porque ella, aunque ya la des por criada, todavía te necesita.
Las quejas de tus suegros me parecen algo secundario en este asunto y creo que lo importante es que encuentres ese equilibrio entre vivir esta segunda maternidad como te habría gustado vivir la primera, sin descuidar a la mayor ni sobre proteger/aislar del mundo a la peque.