Madre mía, controlando hasta lo que bebe tu pareja. Mal andamos así. Si tú no quieres beber agua embotellada, sigue bebiendo del grifo, menudo problemón más gordo.
¿Y la botella de metal de 10 pavos para rellenarla de té de mango ecológico que viene en su botellita de plástico también es un gasto tonto? Debería, ¿no? Espero, además, que uses copa o braga menstrual y no tampones o compresas desechables, que no pidas en Amazon, Shein y demás malvadas multinacionales contaminantes, que compres a granel en mercado tradicional en vez de envasado en supermercado, que reutilices envases en casa para diversos usos, que vayas caminando, en transporte público o en bici a los recados siempre que puedas o que reutilices agua de lluvia para usos no alimentarios (regar, limpiar el patio…) y no sea solo ecologismo de pastelito con las consiguientes exigencias y control a los demás.