En mi casa toda la vida bebimos agua del grifo y con 17 años tuve piedras en el riñón y lo pasé muy mal. El médico me dijo que yo era propensa así que dejara de beber agua del grifo y comprara agua de mineralización débil. Desde entonces en mi casa bebo de botella, independientemente de que la del grifo esté buena y la beba en alguna ocasión. Nunca más he vuelto a sufrir del riñón. Y sí, el cargar con los paquetes de agua y almacenarlos es un engorro, pero mi salud lo vale.