El piso es tuyo. Fin.
Si el día de mañana no sigues con tu actual pareja, el piso y los muebles, siguen siendo tuyos. Él se va, tú te quedas en TU piso. Fin.
Tu madre debería mantenerse al margen. Es tu propiedad, tu decisión o más bien, vuestras decisiones. Nada más que hablar señoría.