Soy madre biológica y adoptiva, y te puedo asegurar que cuando decides ser madre y padre, el corazón no entiende de genes. Es un proceso intenso, lleno de aprendizajes, y de amor incondicional. Si ya al principio están contentos, va a ser mucho mejor después. Claro que hay dias complicados, los mismos que como padre y madre biológico, no tienen nada que ver. La mochila que traen , se vacía y se llena de vivencias nuevas.
Si hay experiencias negativas que conozcas, mira a tu alrededor y verás otras tantas negativas de familias biológicas. La vida misma.Con una ventaja, son niños muy amados y deseados, que si normalizas la adopción, lo ven como una oportunidad maravillosa y repiten el patrón.
Mis dos hijas de ahora 17 y 16 años lo tienen claro. Serán madres de la barriga y del corazón.
un abrazo