Vaya, que como no trabaja FUERA de casa, de la crianza y lo doméstico no hablamos, no puede quejarse de vivir pasando frío.
Si resulta que están mal económicamente el marido es adulto para hablar las cosas y plantear que les hace falta otro sueldo y mientras tanto hay que ahorrar de algún lado. O puede ser simplemente un rata que lo considera un gasto superfluo. O no conocéis a nadie así?