Pues claro, Parafusa, es su familia y si él quiere ir jamás le diré nada, es más, el año pasado fui yo la que le animó a ir. Y si mi hijo quiere ir, que vaya siempre que quiera, que también es su familia y la decisión es suya. Nunca he dicho lo contrario.
El problema, creo que no lo he explicado bien, es que tenemos que ir todos. Que se entiende que es una obligación nuestra y nada de rebajar esas dos semanas.
Y claro que he propuesto hacer otras cosas, pero también se enfada porque dice que no hay tiempo. Así a cualquiera se le quitan las ganas de ir.