Es curiosísimo que en los deportes masculinos de equipo el número de homosexuales esté muy por debajo de la media masculina, mientras que en los deportes femeninos el número de lesbianas es muy superior a la media.
Nunca lo he entendido. ¿Será que para los gays no es atractivo apuntarse a un club, mientras que para las lesbianas sea todo lo contrario y por eso haya esa desviación tan grande?
Hago esta reflexión a raíz del comentario anterior, ya que mis dos sobrinas juegan también y son lesbianas.