Tu misma lo has dicho: «mi hija es como si fuera suya». Como si lo fuera, pero no lo es.
Creo que si el no tuviera otra hija biologica, no tendría ningún problema en meterla en el testamento, pero la primera realidad es que sí la tiene, y la siguiente realidad es que aunque te duela, y aunque haya ejercido de padre con ella, nunca será su hija biologica.
Si a ti no te importaría meter a su hija en tu testamento, es respetable, pero si el no quiere meter a la tuya, es igual de respetable. Si me dijeras que tu hija es que se va a quedar sin nada…pero también heredaría por tu parte, aunque sea en menor proporción