Pues si no te quieres tatuar no te tatuas!
Si ya le has dicho que no te gustan los tatuajes de nombres debería ser suficiente y no insistirte! Y si se pone pesado le hablas más claro todavía y le dices que no te tatuarías nunca el nombre de tu pareja. Yo la verdad que pienso como tú, solo me pondría el nombre de mis hijos si los tuviera, el de mi pareja jamás.