Eso no es un regalo, es un marrón, y un marrón de primera, porque te está obligando veladamente en vez de respetar tus tiempos para volver a tus rutinas y ayudarte a ello de otra forma.
Yo hago ejercicio todos los días, hago tai chi y qigong, lo hago en casa, mínimo media hora al día, y ¡lo hago en pijama! El ejercicio es un hábito que no debe estar en un lugar, sino en uno mismo.
Hazle entender que necesitas ajustar tus rutinas y que quizás no ha sido el mejor momento para ese regalo, aunque le agradeces que intene ayudarte a retomar hábitos.