Estás acostumbrado a un nivel de estrés tan alto que tu cuerpo te demanda seguir a ese ritmo.
La empresa pública por lo general no es tan estimulante como puede ser la privada.
Pero espérate a ponerte enferma, espérate a que a un familiar le tengan que operar, espérate a querer quedarte embarazada… Y ya verás como de repente la pública te encanta.
Además lo mires por donde lo mires, si la anterior empresa tenía perdidas económicas al final os iban echar a todos porque eso no es sostenible.