Buenos días a todas, os leo mucho y hoy soy yo la que necesita de opiniones externas y un bañito de realidad por vuestra parte, porque ni yo misma entiendo nada. A lo mejor se os hace un poco largo.
En febrero me he incorporado como interina a través de una bolsa de empleo de la Administración Pública, a la que me apunté durante unos meses que estuve muy mal en mi anterior empleo, por recomendación de mi novio, que es funcionario de carrera en esta misma Administración, aunque por suerte en un edificio alejado del mío. Yo en su momento oposité, pero con el trabajo que tenía y que estaba algo quemada de estudiar, había decidido paralizar el conseguir un empleo público.
En mi anterior trabajo llevaba ya dos años y medio cuando me llamaron de esta bolsa y di el preaviso. Es un trabajo que, por algún motivo que no entiendo del todo, me encantaba. Bueno, si sé daros motivos: cerca de casa, jornada intensiva de mañana, me gustaban muchas de mis funciones… ¿Las desventajas? Habían uy mal ambiente, algunos compañeros me acosaban, mi departamento (calidad, medioambiente y PRL) no era respetado, carga de trabajo alta, al empresa no iba bien económicamente ni me pagaban demasiado, pero aun así, como digo, me encantaba y me resistía a irme. Mi familia tenía claro que o me despedían, o me llamaban de esta bolsa, pero que, sino yo n o salía de ahí, y no me veían aguantando muchos más.
El caso es que llevo desde febrero en el área de laboratorio en la pública (no quiero dar muchos detalles para que no sepan quién soy), y no lo odio, pero casi. La parte de laboratorio jamás me ha gustado, sabía que no iba a ser fácil, pero es que ahora hasta lo detesto. No tengo casi trabajo, lo poco que hago no me gusta nada, pido más trabajo y no me lo dan; tampoco tengo mucha autonomía porque tengo que perseguir la gente (cosa que tenía que hacer también donde estaba antes) y sacarles la información con sacacorchos. Estoy estudiando mi segundo máster y con eso me entretengo algo, pero es que veo que esto no es lo mío, y me estoy amargando. La distancia no ayuda porque no puedo llegar en transporte público y es una hora de coche de ida y otra hora de vuelta. Me noto mucho más cansada de lo normal, no me apetece nada arreglarme ni ir a trabajar, finjo buena cara y allí, aunque pida trabajo digo que estoy muy contenta de haber podido entrar; pero hoy por ejemplo en el baño me he echado a llorar. Ayer casi mato a mi novio cuando me llamó empleada pública, porque no me considero tal.
No entiendo que es lo que me pasa, sé que soy muy afortunada, que ahora gano más, que el ambiente es mejor y que quizás con el tiempo cogeré autonomía y me irá llegando más trabajo, pero no lo estoy llevando bien, y todos los días pienso en volver a mi anterior puesto, cosa que es imposible, porque mi salida no les gustó, o en buscar algo en la privada, pero por otro lado, mi chico dice que esto es temporal y que con el tiempo puedo promocionar otro área más de mi gusto y tirar de contactos que él haga, que aguante. Sé que llevo poco, pero no me veo aguantando.
¿Consejos, opiniones? Se admiten opiniones duras porque de verdad que no me reconozco y sé que soy muy afortunada por este puesto, me sabe mal no darle el crédito que se merece.
