Es cierto, somos muy malas con las rompe-hogares y tenemos toda la razón del mundo. Ninguna relación muerta necesita a una desesperada que venga a meter cizaña en un situación que debería terminar por parte del/la cobarde que anda jugando a meter cuernos. Ya que ambos no tenéis dignidad alguna, contadle a esa ingenua esposa cómo os estáis riendo en su cara. Las personas como vosotr@s carecéis de empatía porque si os estuvieran poniendo los cuernos otro gallo cantaría, que la hipocresía está a la orden del día para personas como vosotr@s, así que ya que por suerte tu marido huyó de ti por fin, haced algo por la mujer del otro, que nadie se merece semejante traición…