El día de mi 16 cumpleaños fue la boda de mi tía favorita, nadie absolutamente se acordó de mi cumpleaños, el día de mi 40 cumpleaños falleció mi abuelo, nadie se acordó de mi cumpleaños, el día de mi 48 cumpleaños se operó mi padre y lo mismo, nadie se acordó de mi…me sentí fatal, la verdad, por lo menos alguien podía haberme felicitado, aunque no hubiera fiesta…el resto de años si, aunque nunca hago nada especial, siempre me felicitan mis más allegados. Parece una tontería pero que te feliciten ese día y se acuerden te hace sentir querida e importante para alguien. Yo decidí no volver a acordarme de los que ni se acuerdan de mi, ánimo.