Yo creo que es normal tener esos pensamientos de forma esporádica, especialmente si es tu primer hijo que pasas pena por todo, pero si te están afectando tanto hasta el punto de generarte ansiedad sí que sería conveniente que lo comentaras con tu profesional de la salud de referencia, médico, enfermera, matrona o psicólogo te pueden ayudar o derivarte al que sea más adecuado.
Yo recuerdo tener esos pensamientos especialmente del primer hijo, y también de los otros pero mucho más aislados en el tiempo ya, pero no lo vivía con temor o ansiedad, si no como un aviso que me recordaba que debía extremar el cuidado pero no me afectaba emocionalmente, la verdad.