Tenlo, no te vas a arrepentir. Tengo un bebé de 7 meses y nunca me han gustado los niños, jamás había cambiado un pañal ni cogido a un niño en brazos, ni siquiera sabía cómo hablarle a un niño, no me salía, ni siquiera con mis sobrinos. No sabía nada de niños, ni de embarazo ni nada de nada, CERO. De animales todo lo que quieras, pero no de bebés ni lo que tuviera que ver con la maternidad. Me pasó exactamente como a ti, me puse a buscarlo sin tener claro si realmente quería quedarme embarazada y realmente me aterraba que saliera positivo, pero por algún motivo seguímos intentándolo. Mi pareja siempre había querido, pero yo no, es que ni de lejos, ni oir hablar del tema. Hasta que de pronto un día no me bajaba la regla, que las tengo super regulares y era porque estaba embarazada, de 4-5 semanas. Al principio estaba contenta pero pasaban los meses y no podía sentir ningún cariño especial por lo que llevaba dentro y me hacía sentir mal. Me decían que tenía que hablarle, ya desde la barriga pero realmente no me salía la forma de dirigirme a «eso». Ya en la recta final me empezó a cambiar un poco el chip y tenía ganas de tenerle ya (también por soltarlo, todo hay que decirlo, aunque he tenido un embarazo muy bueno, no me puedo quejar). La cuestión es que una vez que le ves la carita y lo tienes en tus brazos, todo cambia y es un amor indescriptible. Yo tenía mucho miedo, igual que tú, a tener a una persona dependiendo de mí 24/7 y todo el mundo me decía que me cambiaría la vida, que es muy duro, bla, bla, bla, pero la verdad es que, no sé si por haberme puesto en lo peor, pero es que no me parece nada duro, ni que te cambie tantísimo la vida. A ver, aún tiene 7 meses, entiendo que todavía no «he visto nada», pero es que estoy encantada de la vida y muy arrepentida de no haberlo tenido antes, aunque también puede ser que este fuese mi momento, pues igual que tú rozo la cuarentena. Ni siquiera el temido posparto noté nada especial, ni las hormonas ni nada de nada. Igualmente recuerdo el embarazo como una etapa muy bonita, ya que aunque no tenía ese sentimiento de cariño hacia el bebé aún, sí que me sentía siempre muy feliz (y ahora con la maternidad más todavía).Sé que suena a tópico, pero he conocido al amor de mi vida y ahora me encantan los bebés y estoy aprendiendo y descubriendo cosas maravisollas y creciendo como madre junto a mi bebé.