Hola! Tú situación me recuerda mucho a la que había en mi casa durante toda mi infancia y adolescencia. Mi familia era muy humilde, mi madre murió siendo yo niña y fui desde pequeña hasta los 16 a un colegio concertado en el que el 95% de las familias estaban a años luz de nuestra economía.
A tu hija le pesará, pero ya tiene edad de aprender que la vida no siempre es justa y que no eres menos que nadie por tener menos dinero. A mí también me dijeron que no a muchas cosas, no viví vacaciones en familia ni con amigos, mientras mis amigas pasaban todo el verano fuera, los regalos de navidades distaban mucho de los de mis amigas… Y así en un sin fín de cosas.
A día de hoy, si pudiese cambiar algo de esa etapa, sería no haber ido a ese cole. No era tanto la situación que teníamos en casa si no la diferencia que había con el resto de gente del colegio, un colegio elitista en el que si no tenías lo mismo que los demás, te hacían sentir menos.
En cuanto a lo de la pensión, yo la mia no la cobré yo hasta que me fui de casa. Y me pareció normal. Esa pensión es para ella, sí, pero no para sus caprichos si no, como has estado haciendo, para que no le falta nada básico.
Lo estás haciendo muy bien y, aunque la adolescencia sea una etapa difícil, estoy segura de que en el futuro tu hija valorará todo lo que has hecho por ella y te lo agradecerá. Entenderá que detrás de las cosas que ha dejado de hacer no estás tú, si no la vida y las situaciones en las que nos pone.
Un abrazo enorme!