Yo de adolescente era súper propensa a los herpes labiales, lo que me recetó el médico y fue mano de santo es Viruserol, una pomada que me ponía en cuanto notaba que empezaba a asomar y que me lo secaba y se iba enseguida. En alguna ocasión me la puse cuando cuando la pupa ya estaba en todo su esplendor y era también una maravilla: en dos días, morrera para afuera.