Tienes que hacer lo que te nazca, no lo que te digan los demás. Ante todo, siento la pérdida de tu padre. Cuando mis padres tenían que celebrar las bodas de plata, mi abuela había muerto hacía unos meses atrás y no teníamos ganas de fiesta. Como mi padre empezó a insistir, mi madre cedió pero con la condición de que no hubiera invitados, solos ellos y nosotras (sus dos hijas). El caso es que a mi padre le superó la presión de que todo el mundo le preguntara que por qué no teníamos invitados y acabó invitando a unos amigos. Pocas personas pero no era lo que a nosotras nos nacía, porque estábamos tristes. Así que te digo por experiencia que hagas lo que te dicte tú mente, sin presión de los demás. Un abrazo muy fuerte