A mí me parece estupendo que te quieras casar como lo quieres hacer.
Y se me hubieran planteado dos opciones: o no decírselo a nadie, excepto a los dos testigos acompañantes.
O estar preparada para ser criticada y aún así, hacer lo que quieres hacer. Quién te comprenda bien, con los demás no te desgastes en explicaciones.
También tienes la opción de posponerlo y ampliar un poco más la invitación a toda la familia.