El padre si se informa bien puede pedir un cambio de departamento, trabajo remoto o medidas de conciliación para no tener que mudarse cada poco tiempo. La autora tiene toda la razón del mundo en no querer trasladar a los niños cada poco. Necesitan estabilidad y no ayuda a su educación cambiar cada dos por tres de idioma y sistema educativo. Es poco realista por parte de tu marido pensar que se puede trasladar a la familia para siempre, así que tendrá que irse solo. Explicáselo con las necesidades de los niños y organizad un calendario para visitas familiares. Aunque una relación y familia a distancia sea difícil, a lo mejor funciona o se hace a la idea de que no puede mantener ese ritmo.
Las críticas son desproporcionadas, que ella no trabaje no da derecho al otro a llevarse a los niños en la maleta a costa de su bienestar. Los traslados son una ventaja para los niños si les da tiempo a adaptarse, pero no si les lleva al desarraigo.