Yo si la mandaba, pero no como castigo, si no como una oportunidad única de conocer otras formas de enseñanza y volver bilingüe.
Entiendo tu malestar por separarte de ella un año, pero nos ha pasado a todos los padres que hemos enviado a nuestros hijos a algún lugar al extranjero
Te aseguro que merece la pena aunque la eches de menos. Y ella va a estar en casa de su padre, no en una casa donde no conoce a nadie.
Aprovecha tú mientras tanto, para hacer actividades de solteros, viajes, clases de baile, algún deporte, costura, pintura, algún curso en al universidad, conocer gente interesante y salir de esa rutina con adolescentes.
Te vendrá muy bien a ti también.
Seguro que cuando vuelva vuestra relación será mejor para las dos y la viviréis con menos estrés.