No habléis delante de tu suegro de nada relevante o importante!
Temas de conversación: el tiempo, la comida y cosas banales.
Ya sabes como es, tienes dos opciones, seguir acumulando broncas o no dar opción a tenerlas!
Por cierto, el problema no es tu suegro, el problema es tu marido que tiene menos criterio que una piedra!