Tu hijo ya tiene edad más que suficiente para entender que un 4 y algo es una nota malísima y que tiene suerte de que su profesora se lo toma con humor y usa stickers cuando literalmente le podría haber escrito “muy mal”. Estás sobredimensionando una chorrada y enseñándole a tu hijo a tomárselo a pecho, cuando lo grave aquí es que saque esa nota tan baja en una asignatura tan fácil. Si alguien merece un toque de atención es tu crío, no la profesora. Así salen luego los chavales, que se creen que el mundo real es Disney y se llevan una hostia cuando se dan cuenta de que la vida real no es amable.