no puedo evitar preguntarme si no debería haberme tragado el orgullo antes de tomar decisiones que iban a perjudicarme tanto a mí como a los niños.
No. Salir de una relación mala siempre es beneficioso tanto para ti como para tus hijos. Los niños no están bien creciendo en un hogar en el que papá no respeta a mamá. Aprenden que lo normal en una relación es engañar a la otra persona y no tratarla como a una igual.
Estás en una situación difícil porque el padre de las criaturas se ha desentendido de sus hijos, no porque tú te hayas separado de él. Aunque os divorciéis, él sigue teniendo las mismas responsabilidades con sus hijos y no lo está cumpliendo. Eso es denunciable y debería ser tu siguiente paso.