Es complicado.
Igual es porque no soy capaz de ponerme en tu piel al 100%, pero la verdad es que yo empatizo más con la posición de tu hijo. Seguramente para él ha sido duro crecer sin un padre presente, sabiendo que pasaba de él y que no era una buena persona. Y si ahora han estrechado lazos, y realmente cree que ha cambiado pues tendrá idealizada esa figura paterna que anhelaba tener y para él será importante su presencia… al igual que la tuya que eres su madre. Y sí, en el momento en que le dices «si él va yo no voy» le estás haciendo elegir.
Y, por otro lado, no sé… perderte la boda de tu hijo, solo por la presencia de ese ser que ya no pinta nada en tu vida. Es que si no quieres no tienes ni que saludarle…
Aunque, también te digo, que lo que yo ya no entendería, y ahí si que no iría, es que le quiera dar el mismo lugar que a ti. No lo puede poner en la mesa nupcial… ese es tu sitio, y a él que lo siente bien lejos.