Siento que hayas perdido a un amigo, porque eso es lo que ha pasado: alguien que tu creías que era un amigo no lo es, y como tal lo has perdido. Él ya te ha dejado claro lo que quiere (o siempre quiso) y que no le vale otra cosa. Porque no ha tenido una reacción de decirte que le gustas y que, si por tu lado, no es lo mismo, poder seguir siendo amigos. No, te lo ha dejado claro con los desplantes de marcharse de tu casa o de amenazarte con quedarte sola. Es una pena, pero no puedes hacer nada. No te eches culpas por ser cariñosa o «vacilona», si siempre fuiste clara con tus limites en esa relación, es lo que hay, no congeniáis porque no queréis lo mismo y punto.