«Nos ha dicho que en el futuro se lo agradeceremos y que no parará hasta que veamos la necesidad de cambiar nuestra forma de comer»
Pues nada, a partir de ahora a salir a comer sin ella. Y cuando os pregunte por qué ya no la avisáis, pues le reproducís esa frase que os ha soltado. Y que como sois adultas que tomáis vuestras propias decisiones no estáis dispuestas a aguantar sermones para que cambiéis de parecer.
Haced con ella planes que no impliquen comida y sin ella os vais a comer cuando os de la gana.