Yo me casé y dimos luz verde a que nuestros padres invitasen a quienes creyeran oportuno. Con el dinero recaudado pagamos la boda con creces, en la que no escatimamos de nada y me sobró una pasta gansa. Desde el día siguiente dije, repito y me mantengo en que la hubiera hecho con mis familiares y amigos más cercanos solamente, aunque no hubiera recaudado ni la mitad de la mitad. Pero la hubiera disfrutado mucho más de lo que lo hice. Este es mi consejo . Ahora tú valora qué es lo que te compensa…