Como educadora infantil te aseguro que el que «coman bien» no tiene nada que ver con el BLW, si la familia fomenta una buena relación con la comida la tendrá aunque se pase un año comiendo papillas. Los que dan guerra con la comida son los niños malcriados estilo que los padres y abuelos ceden ante los berrinches y solo le dan lo que el niño pide, o le cambian una cosa por otra.
También está la ventaja de que con papillas es todo mucho más limpio.