Tuve a lo largo de mi vida sueños lúcidos varios, y desde hace mucho el último que tuve me dejó muchas dudas que no se consigue información seria abiertamente, esa vez soñé con el entorno del trabajo pero me dí cuenta que el escenario era diferente y me dí cuenta que estaba soñando, me quedé callado un momento para ver si despertaba como en otras ocasiones pero no sucedió, así que probé algo más, pregunté fecha y hora, que es algo que leí que no se debe hacer tratando de entender las situaciones de lucidez en mis sueños anteriores, todos se quedaron en silencio y volví a gritar fecha y hora, y los actores de ese sueño se volvieron locos gritando y yendo hacia mi como para atacarme, entonces por instinto les grito que yo los he creado yo soy su Dios y entonces se detienen, en ese momento no entiendo porque aún seguí dormido después de la adrenalina liberada por la situación, comenzó a sentirse un lamento de mucha gente, mujeres niños, hombres adultos, un lamento que aún hoy lo recuerdo nitidamente, caminaban sin rumbo mientras todo se esfumaba en una niebla ventosa rojiza sobre un llano eterno, esos actores también se evaporaban lentamente pero no tenían rostro solo una piel en lámina uniforme que podría llamarse cara, el ambiente se comenzó a poner frío y podía sentir como esas partículas me rozaban, y de la nada aparece un ser como de tres metros de altura piel muy pálida azulada que me agarró el brazo con su mano izquierda con aracnodactilia y estaba tan frío como cuando agarras el hielo por tanto tiempo que comienza a doler, es raro sentir el olor y la temperatura en un sueño porque jamás me pasó antes ni después, me llevaba sin hacerme caso ni hablar, hasta que me doy cuenta que comienzo a despertar, se detiene, me mira pero su rostro era un gran hueco que abarca desde donde nacería su cabello porque es calvo hasta uno o dos centímetros de su mentón, el hueco era de un color vacío tan intenso que era como si la luz no ingresaba ni salía, lo curioso es que alrededor de ese vacío absoluto la piel era retorcida como si hubiera girado de izquierda a derecha en espiral, comenzó a evaporarse en un humo negro con olor azufrado mezclado con amoniaco y pudrición de mucho tiempo, se puso todo oscuro y desperté con mucho esfuerzo, aún seguía en duermevela y pude ver como se desprendía de mi cuerpo un vapor negro hasta que después de unos minutos pude despertar completamente, pasaron meses hasta que pude volver a soñar pero aún no tengo sueños lúcidos, es como si en esa ocasión hubiera roto mi «máquina de soñar». Así que este es mi relato si alguien tiene una explicación. Gracias por su atención.