Hace 6 meses perdí a mi gatito. Fue terrible. No necesité baja, trabajar me ayudaba a mantener mi mente ocupada, pero lloré mucho y muchos días. Mi marido también. Y nuestro hijo de 4 años aún se despierta a veces llorando gritando su nombre. Cada vez que veo su foto o veo al personaje de dibujos del que le pusimos el nombre, me da un vuelco el estómago.
Te mando un súper abrazo.