A ver, a mí me cuesta empatizar porque no he tenido mascotas. Pero no me costaría nada cerrar la boquita, decirte lo siento mucho, ofrecerte un abrazo o un paseo y preocuparme en ver si te encuentras mejor de tu dolor con el paso de los días. Lo que viene siendo ser un ser humano decente.
Mucho ánimo.