Yo también veo mucho mejor los audios, los puedes escuchar cuando quieras, incluso haciendo otras cosas y a velocidad x2 y también contestar cuando puedas, estando sola en el momento que mejor te vaya. En cambio, en una llamada tienes que estar pegada al teléfono y a lo mejor en ese momento quieres cortar y no sabes ni cómo.
Además, eso de que se escucha divagar a la gente, igual que divagas tú, una cuenta, pero la otra también, se supone que sí que nos importa lo que tenga que contarnos una amiga.
Entiendo que muchos audios al día y largos se hacen pesados, pero se puede decir de buenas maneras, yo le dije a una amiga un día que no tenía tiempo para escuchar audios diarios, que prefiero hablar una vez a la semana aunque sea así que no cada día, y ningún problema. Además, tú les estabas pidiendo consejo a esa persona, haber escuchado los audios cuando hubieras podido.