Lo estás haciendo estupéndamente. Lo importante aquí es no romper la familia ni la harmonía familiar. ¿Que tu hijo de ocho años acaba con problemas de autoestima? No importa. Lo importante es que tu hermana, la adulta, no se sienta mal. ¿Que tu hijo de mayor te odia porque elegiste defender a una adulta antes que a él? No pasa nada, eso le hará fuerte. Lo importante aquí es que tú no rompas con tu hermanísima. Las opiniones, sentimientos y salud mental de tu hijo son lo de menos.
Ahora enserio, mi madre es como tú, que por no «llamar la atención» nunca me ha defendido y gracias a ello a penas tenemos relación. No la odio, pero sino me ayudó de niña/adolescente no la necesito de adulta.