El problema es que estáis intentando solucionarle la papeleta a una mujer adulta que, si quiere ir a sus clases de costura, o quiere dejar de hacerse cargo de sus nietos todos los días hasta la hora de dormir, tiene que decirlo. No hay más. Tiene que expresar ella que no quiere esa situación y dejar claro que no va a seguir tolerándola, no sois sus portavoces. Es que ni siquiera dices que os haya dado la razón en esa comida familiar en la que se discutió el tema. Más allá de apoyarla a que lo verbalice y animarla a que tome las riendas de su vida, poco podéis hacer, tiene que ser ella. Es adulta, no vayáis de salvadoras.