Hablas de «un niño» y es un hombre de 24 años. Da la sensación que lo habéis criado con una sobreprotección tremenda y que no tiene la madurez que debería con esa edad. Deja de protegerle y que se espavile… Muchas personas estudian cosas que finalmente no les gusta, encontrar la vocación es difícil, hay quienes no la encuentran nunca pero se apañan y siguen adelante. También le transmitiría que estudiar nunca es perder el tiempo, nunca sabes cuando te pueden servir ciertos conocimientos y títulos adquiridos.