Te entiendo perfectamente.
Si te sobran equis kilos pierdelos es el consejo menos útil del mundo.
Yo también he tenido épocas (dos veces, no vamos a exagerar) en las que he estado tan delgada q se me marcaba el hueso que hay entre las tetas, de adelgazar s eme quedaron las tetas como dos pimientos y la cara que parecía de zombie pero seguía teníendo barriguita (no una barbaridad pero si en comparación) . Las genéticas son así.
Y te entiendo en la parte de tener que pasar el duelo por saber que es algo qu nunca vas a alcanzar.
Hace poco escribió una mujer diciendo que con la menopausia su cuerpo había caído en picado, y que ella siempre se había cuidado mucho en comparación con sus amigas.
Yo no quise comentar pero lo que me vino a la cabeza es que seguramente sus amigas sí se habrían cuidado, sí habrían hecho sacrificios, pero las recompensas que dan los cuerpos son diferentes. Si ves que tú cuerpo responde bien a tus cuidados (bien en el sentido de que te ves bien físicamente) te animas a seguir cuidándote pero si después de tanto sacrificio lo único que tienes es un cuerpo «mediocre» al final es normal que uno piense que para esto vamos a disfrutar un poco de la vida social y a no obsesionarnos.
Hay que tomarlo desde una perspectiva como l que dicen arriba: tienes dos piernas, dos brazos, tú cuerpo funciona, no tienes ninguna enfermedad… Y todo eso ya es un milagro para muchas personas.