Primer consejo: intenta ser una persona menos conflictiva, especialmente en el colegio de tus hijos.
Segundo consejo: busca la manera de demostrar que has dejado de ser conflictiva, y que tu presencia suma, no resta. Ocasiones tendrás, por ejemplo implicándote y ayudando al ampa del colegio.
Los actos propios dicen mucho más que las palabras. Cuando la gente tenga claro que tu contribución a la comunidad es positiva, te invitarán a todas partes. Y esto vale tanto para colegios, como para el trabajo, comunidad de vecinos, etc.