Estoy tan cabreada y a la vez tan triste que no sé ni cómo reaccionar. Hoy me he enterado de que la razón por la que a mi hija nunca le invitan a los cumpleaños y es porque yo no les caigo bien a las madres.
Me parece tan cruel que dejen de lado una niña de siete años, por este motivo, que no sé si ir a hablar con la tutora, plantarles cara en el grupo de WhatsApp o ir a ver al director.
Sé que no tienen obligación de invitar a mi hija, pero dejarla apartada de esa forma es inhumano. Tampoco sé cómo explicarle a mi hija lo que está ocurriendo y el verdadero motivo por el que ella se ha sentido rechazado tantas veces.
¿Qué creéis que debería hacer?
