Supongo que mis respuestas no te gustarán, me recuerdas muchísimo a una amiga que trataba a su hijo como si fuera un adulto, casi desde bebé, hasta le pedía como permiso para seguir hablando por teléfono, quería hacer como que era un igual. Me ahorro lo que pienso de ese niño, sus actitudes y sus miradas, a mí me ponían los pelos de punta.