Leo tu post con lágrimas en los ojos. Yo tengo un gato de 10 años, al que amo profundamente y muchas veces las personas no se da cuentan cuenta que cuando convives con una mascota, el sentimiento es exactamente el mismo que con un familiar o un amigo. Por lo tanto, cuando toca despedirse de ellos (en 2022 tuve que dormir a perra) se pasa el mismo duelo que pasas con una persona cercana.
Te abrazo en la distancia, y te mando todo el ánimo y el apoyo del mundo. No le debes explicaciones a nadie.