Buenas. Te entiendo. Ánimo. Yo soy también gatera y cuando alguno se me ha puesto malo o ha fallecido… ha sido duro.
En su momento falleció una de mis gatas en una operación y yo estaba como alma en pena… y una compañera no tuvo otra que decirme ‘¿Sabes que mi padre se ha muerto, verdad?’ (un hombre que la hermana me lo definió como maltratador y machista…), como queriendo decir que su pena era mayor que la mía. La mía, mi pena es mía, yo sé por qué estoy mal, eso no quita que tú puedas estarlo también, pero no minusvalores mi tristeza, por favor.
A raíz de aquello, tuve problemas emocionales hasta que me tuve que dar de baja e ir al psiquiatra, el cual me dijo que el duelo por un animal es impropio… pa mear y no echar gota.