Es normal que tengas ganas de venganza, de hacerle daño, de hacerle pagar por lo que te hizo. Pero es muy importante que no hagas nada de lo que has dicho (quemarle el coche, atacarle físicamente, etc) porque eso sólo te traerá problemas a ti y no te los mereces. Si lo hicieras él te denunciaría y la justicia fallaría a su favor (por mucho que éticamente sea injusto). Así que por favor y por tu bien, ¡no le hagas nada!
Yo salí de una relación como la que has descrito hace años, pero por suerte rehice mi vida en otra ciudad y no volví a verlo, así que el miedo que a ti te paraliza y en otras ocasiones te da deseos de atacar (dos reacciones normales), yo no lo viví. Pero sí he sentido esas ganas de dañar a mi última pareja, que me ha dejado en una situación muy complicada por varios motivos que no vienen al caso y a él sí sigo viéndole a menudo por desgracia porque vivimos cerca. Por suerte ahora las cosas me van un poco mejor y ya casi no me afecta, pero entiendo lo que estás pasando.
Con esto lo que quiero decir es: es MUY importante que vuelvas a terapia cuanto antes. Tu psicólogo/a te ayudará a canalizar esa impotencia y deseos de venganza de otra manera menos perjudicial para ti misma y te podrá orientar también en aspectos legales hacia tu ex si creéis oportuno. Discute con esta persona también como contarle todo esto a tu pareja actual si no sabe nada.
Me alegro mucho que hayas sido tan valiente y te hayas atrevido a pedir ayuda, porque llevar algo así sola destroza. Vuelve a terapia y con el tiempo, esa fuerza que tienes y el apoyo de tu pareja dejarás toda esa etapa atrás de una vez por todas. Mucho ánimo!