Queridas lovers:
Mi primera relación amorosa fue a los 17 años con un chico tres años mayor que yo. Como todos los romances adolescentes, lo viví con muchísima intensidad, creía que era el amor de mi vida porque era exactamente el tipo de persona que necesitaba. Y fueron los peores dos años y medio de mi vida, puesto que me maltrató psicológicamente durante ese tiempo. Hizo mi autoestima añicos, insultaba mi cuerpo, mi inteligencia, me aislaba de mis amigos, me violaba, me manipulaba como quería y me convertí en una persona ansiosa, irascible, insegura y miedosa. Como adolescente en aquella época (2008), no tenía absolutamente ninguna idea de que podría estar viviendo una relación de maltrato, ¿sabéis? Ni en casa ni en el instituto recibí jamás una charla sobre feminismo que me dijera que esas relaciones NO eran normales, por lo que normalicé ese maltrato. A los dos años y medio, decidí dejarle porque no podía aguantar más las discusiones que teníamos, pero él no podía entenderlo y comenzó a acosarme. Me buscaba a las horas que iba a bajar a mi perro, me llamaba por teléfono de madrugada y airaba nuestras intimidades a mis amigos. Más adelante me enteré de que iba diciendo a todo el mundo que yo le fui infiel, e iba de mártir. A los meses, por fin pude decir que terminó esa etapa terrible de mi vida y, sin embargo, no sabía que iba a comenzar otra incluso peor: la ansiedad.
A los dos años de dejarle, leí un artículo sobre el maltrato psicológico y me reconocí en todos y cada uno de los puntos que mencionaba. Me di cuenta de toda la mierda que había tenido que soportar, y estallé. Coincidió en una época en la que comencé a sufrir ansiedad, ataques de pánico, episodios de agorafobia y ansiedad social y vi que TODO estaba conectado. En esa época, seguía completamente rota, no tenía autoestima, ni seguridad en mí misma ni nada que me diera fuerzas. Fue una etapa muy oscura en la que empecé a acudir al psicólogo para que me ayudara.
Ahora tengo 26 años y soy MUY feliz. Me he recuperado en gran parte de todo lo que me quitó mi ex, tengo una pareja in-cre-í-ble con la que vivo, tenemos dos gatas monísimas, estudio una carrera que me mueve el corazón y puedo mirarme en un espejo la mayoría de veces en el que puedo amar de verdad mi cuerpo.
¿Por qué os cuento todo esto? porque quiero que conozcáis el contexto para que comprendáis lo que pretendo contar a continuación. Y es, que después de ver en perspectiva todo lo que me hizo mi ex, no puedo vivir en paz sabiendo que él vive impune cerca de mí. Vivimos casi en la misma población y no es difícil encontrármelo por la calle. Cada vez que le veo me da muchísima ansiedad y me entran ganas de llorar. Si veo a una persona con sus características me echo a temblar e intento desviarme de dirección. Me siento insegura yendo por la calle y sobre todo, desde que sus padres me vieron salir del portal de mi casa, que pienso que puede saber dónde vivo ahora. Y siento una rabia, una impotencia de no haberle denunciado entonces… Siento muchísimo odio hacia él que no ha mitigado con el tiempo. Ahora sólo pienso en venganza, en devolverle de algún modo todo el mal que me hizo a mí, necesito que sufra y que llore, que se hunda en la miseria, que muera. Sé que sólo entonces podré ser una persona feliz de verdad. Y sé también que todo lo que siento y que me impide proseguir en mi vida no es algo normal ni sano, que no puedo vivir así.
¿Qué hago? He pensado ir a terapia, pero una parte de mí quiere abrirle el cráneo en un bordillo, en quemarle el coche, en hacerle pintadas en su casa. ¿Podéis darme algún consejo? O contarme vuestra experiencia, o simplemente decirme que no estoy loca.
Muchísimas gracias por vuestra atención, es la primera vez que exteriorizo todo esto y, saber que alguien lo leerá y me ayudará, me alivia un poco.
Ayumu.