Yo hubiera hecho lo mismo que tu amiga.
Tú cuando tienes un hijo esperas que vaya alcanzando metas, estudie, encuentre un buen trabajo, se independice… y eso en la mayoría de casos de personas con SD no pasa. Y les toca a los padres apechugar toda la vida cuidando a un niño de 30, 40 o 50 años. Es un marrón de cuidado renunciar a tu vida y pasar a ser cuidador 24/7 ya para siempre. O peor aún, que cuando mueras tengas que endosarle los cuidados a un familiar que no lo ha pedido.
Y dices que tu sobrino es el alma de la fiesta… claro, es un niño. Y tú no eres la que se encarga de él. Pregúntales a sus padres si hubieran preferido que naciera con SD o sin, a ver qué te dicen.