Pues me vais a linchar, pero creo que él tiene toda la razón.
Me explico, cada vez que vea a su hija este hombre se tiene que hacer 300 kilómetros porque a la autora le da la gana y encima del gasto que supone gasolina, coche y a saber si peajes, del tiempo que le supone en viajes y de lo lejos que va a estar de su hija para cualquier cosa, pretende que él siga pasando la misma cuantía. ¿Cómo se puede ser tan egoísta?
Encima habla de que se va de fin de semana, sí, pero porque a él le da la gana, no a ella!! Que es su ex y está intentando condicionar una gran parte de su vida y ahora encima juzgar lo que hace con su ocio.