Aquí no podemos opinar porque no te escuchamos hablar a diario y no sabemos si eres prepotente, aparentona o humilde.
El caso, que el dinero no da educación ni saber estar ni las herramientas para darte de cuenta de que es lo que falla en tu forma de relacionarte, y eso amiga mía, es más importante que una casa en Sanxenxo.