No es tanto el decir que tienes dinero, sino la consideración que tienes por la gente que no tiene dinero.
El pecado es ir de «Yo me lo he currado mucho» cuando en realidad lo has heredado de tu familia y has tenido muchísimas facilidades para conseguir estar donde estás. Restregar tus privilegios y facilidades en la cara de quien no los ha tenido es lo que está mal visto.
Muchísima gente con dinero tiene ese discurso de «yo me he esforzado mucho» cuando la gente a la que se lo dice se han esforzado el triple y no han conseguido llegar a donde tú estás por no tener contactos, por ejemplo.